Cuando salta una alarma, cada segundo cuenta. Te mostramos exactamente qué hacemos y en cuánto tiempo.
La central de incendios envía la alarma a nuestra receptora. El sistema identifica automáticamente la instalación, zona y tipo de señal.
El operador accede a las cámaras (si hay), consulta el histórico de la zona y llama a los contactos de verificación.
Si la alarma es real o no se puede descartar, llamamos al 112 proporcionando todos los datos: dirección, zona afectada, contactos y accesos.
Generamos informe con timestamps, acciones realizadas, personas contactadas y resultado. Trazabilidad completa para auditorías.
Detrás de cada alarma hay operadores formados que toman decisiones. No delegamos la seguridad a algoritmos.
Te invitamos a conocer nuestro centro de operaciones.
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